jueves, 11 de mayo de 2017

CLASE- 8 / 5 / 2017

 Hemos visto los pronombres personales y el presente de los verbos más comunes.

Pronombres personales

yo - ἐγώ

tú – σύ

él – no hay una palabra concreta. Se usa aquel (ἐκεῖνος), ese (οὗτος) y ὁ δέ (femenino ἐκείνη, αὕτη, ἡ δέ). NUNCA αὐτός , como en griego moderno.

nosotros, nosotras - ἡμεῖς

vosotros, vosotras - ὑμεῖς

ellos - ἐκεῖνοι, οὗτοι, οἱ δέ (femenino ἐκεῖναι, αὗται, αἱ δέ)


Presentes en –ειν, εῖν, -ᾶν, -εσθαι

 γράφ-ειν – escribir

γράφ-ω
γράφ-εις
γράφ-ει
γράφ-ομεν
γράφ-ετε
γράφ-ουσι(ν)

πον-εῖν –trabajar

πον-ῶ
πον-εῖς
πον-εῖ
πον-οῦμεν
πον-εῖτε
πον-οῦσι(ν)

ἀγαπ-ᾶν – amar

ἀγαπ-ῶ
ἀγαπ-ᾷς
ἀγαπ-ᾷ
ἀγαπ-ῶμεν
ἀγαπ-ᾶτε
ἀγαπ-ῶσι(ν)

ἔρχ-εσθαι - venir

ἔρχ-ομαι
ἔρχ-ῃ
ἔρχ-εται
ρχ-μεθα
ἔρχ-εσθε
ἔρχ-ονται

La forma (ν) se pone ante vocal o al final de la frase: πονοῦσιν οἱ ἄνθρωποι.


El verbo SER es especial.

εἰμί
εἶ
ἐστί(ν)
ἐσμέν
ἐστέ
εἰσί(ν)

domingo, 30 de abril de 2017

CLASE 24/4/2017

Hoy hemos leído la primera parte de la segunda lección (ὁ Ξανθίας Α)

Como novedad hemos visto los sustantivos en –ας,  que son como los terminados en -ης, pero cambiando las vocales:


ο - μαθητής               Ξανθίας
αι τὸν μαθητήν        τὸν Ξανθίαν
γτοῦ μαθητοῦ         τοῦ Ξανθίου
δτῷ μαθητῇ             τῷ Ξανθί


También hemos visto el IMPERATIVO que se forma:

1 -       Añadiendo –ε  a los verbos que acaban en -ειν : 

γράφ-ειν > γράφ-ε  (¡escribe!). 

En el caso de que el verbo tenga más de dos sílabas, la  forma es esdrújula : 

συλλαμβάνειν > συλλάμβανε (¡ayuda!). 

En griego no hay signos de exclamación.

2 -       Añadiendo –ει  a los verbos que acaban en –εῖν : 

πον-εῖν > πόν-ει  (¡escribe!).  

Estas formas siempre son llanas, aunque el verbo tenga más de dos sílabas.

     
   Delante de la persona a la que dirigimos la orden, ponemos . Si la palabra acaba en -ος, también se cambia por – ε:
       
 πνει, δολε. ¡Trabaja, esclavo!

  λγε, φλε. ¡Habla, amigo!


sábado, 8 de abril de 2017

ΑΚΟΥΩΜΕΝ 1

Aquí tenéis un repaso de la primera lección, que (¡por fin!) terminamos la semana pasada. Para ir haciendo oído, primero con la ayuda del texto, luego...¿quién sabe?


lunes, 3 de abril de 2017

CLASE 3-4-17

En la clase de hoy hemos hecho ejercicios prácticos con el posesivo (ἐμός / μου) y con el genitivo singular. Repasamos lo visto

FORMACION DEL GENITIVO SINGULAR

PRIMERA DECLINACION

Palabras terminadas en -η

ἡ θήκη  > τῆς θήκης

Palabras terminadas en –ρα o en vocal + α

ἡ θύρα  > τῆς θήρας
ἡ σοφία  > τῆς σοφίας

Resto de palabras terminadas en -α

ἡ μοῦσα  > τῆς μούσης

SEGUNDA DECLINACION

Todas hacen el genitivo de la misma manera

ὁ φίλος  > τοῦ φίλου
τὸ βιβλίον > τοῦ βιβλίου
ὁ μαθητής > τοῦ μαθητοῦ

NOTA IMPORTANTE PARA LA PRIMERA Y SEGUNDA DECLINACIÓN: Las palabras esdrújulas de estas declinaciones se convierten en llanas en el genitivo:

ἡ θάλλασσα  > τῆς θαλάσσης
ὁ ἄνθρωπος > τοῦ ἀνθρώπου

TERCERA DECLINACION

Seguimos el mismo sistema que con el acusativo, pero añadimos –ος

ἡ εἰκών (εἰκόνες)   >  τῆς εἰκόνος

Es decir, a efectos prácticos, es cambiar la e final del nominativo plural por o.

A RECORDAR

Las palabras (es decir, los nominativos singulares) monosílabas de esta declinación tienen un genitivo agudo:

ἡ φλέψ (φλέβες),  vena >  τῆς φλεβός

ἡ σάρξ (σάρκες), carne  > τῆς σαρκός

ὁ γύψ (γῦπες), buitre  > τοῦ γυπός

ὁ θήρ (θῆρες), fiera   > τοῦ θηρός

ἡ αἴξ (αἶγες), cabra  > τῆς αἰγός    


etc…

domingo, 2 de abril de 2017

EN LOS OSCUROS LUGARES DEL SABER


Aquí podéis descargar el texto original del poema de Parménides de Elea, con traducción y comentario.

(Los griegos) eran intensamente prácticos, tan prácticos que hace miles de años sembraron las semillas de la cul­tura occidental y dieron forma a la estructura del mundo en que vivimos. En la medida en que forma­mos parte de la cultura de este mundo occidental, son nuestros antepasados. Ahora, ajenos a nuestro pasado, nos debatimos en lo que ellos crearon.

Casi solos, pusieron los cimientos de las discipli­nas que convertirían a Occidente en lo que ahora es: química, física, astronomía, biología, retórica, lógi­ca. Pero lo hicieron con una comprensión que ya no poseemos, porque sus conocimientos procedían de una sabiduría que para nosotros no es más que un mito.

No se debe a que se los interprete mal; eso sólo es una pequeña parte: también sabían que los malinterpretarían. Se daban cuenta de que trataban con niños que se quedarían con los fragmentos que les llamaran más la atención y no serían capaces de ver el conjunto.

Eso fue lo que sucedió: ya no se valora nada de lo que fue aquella gente ni de sus enseñanzas. In­cluso los rastros de su existencia casi se han borrado. Ya casi nadie sabe cómo se llamaban. Algunos frag­mentos de lo que dijeron están en manos de unos pocos eruditos, los cuales hacen exactamente lo que Jesús describió: retienen la llave del conocimiento pero la esconden, y no entran ni abren las puertas a los demás.

Pero detrás de estas puertas hay algo de lo que ya no podemos prescindir. Los dones que se nos conce­dieron ya no sirven y hace tiempo que tiramos el manual de instrucciones.
Ahora es importante establecer contacto de nue­vo con esa tradición, no sólo en nuestro beneficio, sino también en provecho de algo mayor. Es impor­tante porque no hay otro modo de seguir avanzando. Y no tenemos que mirar hacia fuera, no es necesario que nos volvamos hacia una cultura distinta del mundo en que vivimos. Todo lo que necesitamos está dentro de nosotros, en lo más hondo de nuestras raí­ces, esperando que alguien llegue hasta allí.

Y, sin embargo, hay que pagar un precio para entrar en contacto con esta tradición. Siempre hay que pagar un precio y, precisamente porque nadie ha querido pagarlo, las cosas están como están.

El precio no ha cambiado: somos nosotros, nues­tra voluntad de ser transformados. Sólo sirve eso, no puede ser menos.
No podemos apartarnos y mirar. No podemos distanciarnos porque precisamente nosotros somos el ingrediente que falta. Sin nosotros, las palabras sólo son palabras. Y esta tradición no existió para edificar o entretener, ni siquiera para inspirar: existió para devolver los hombres a sus raíces.


Peter Kingsley, En los oscuros lugares del saber, Atalanta.

jueves, 23 de marzo de 2017

NÚMEROS 1-10

En los cardinales (ἀπολελυμένα) 1, 2, 3 y 4 tienen género, pero cuando se usan para numerar tomamos la forma neutra (ἕν, δύο, τρία, τέσσαρα).

Los ordinales (τακτικά) son como en griego moderno pero con el detalle de que los femeninos son formas llanas: πρώτη, τρίτη, τετάρτη, πέμπτη, ἕκτη, ἐβδόμη, ὀγδόη, ἐνάτη, δεκάτη.


Ojo a dευτέρα, que no es δεύτερη. La forma clásica se ha conservado en el nombre del lunes (ἡ δευτέρα ἡμέρα,  el segundo día).  


Y recordad, antes de decir algo contad en griego...